13 Junio 2008
Algo que en verdad me agradó....
Durante una conferencia con varios universitarios, un profesor de la universidad de Berlín propuso un desafío con la siguiente pregunta:
¿Dios creó³ todo lo que existe? Un alumno respondió valientemente: SíEl creó
Preguntó de nuevo el profesor: ¿Dios creó todo lo que existe?. Si Señor respondió el joven.
El profesor agregó: Si creó todo lo que existe, ¡entonces Dios hizo el mal ya que el mal existe!. Y si establecemos que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, ¡entonces Dios es malo.
El joven se calló frente a la respuesta del maestro, que feliz se regocijaba de haber probado, una vez más, que la fe era un mito.
Otro estudiante levantó la mano y dijo: ¿Puedo hacer una pregunta profesor? Sí,fue la respuesta. El joven se paró y preguntó: Profesor, ¿el frío existe?.
¿Pero que pregunta es esa?... lógico que existe, ¿o acaso nunca sentiste frío?.
El muchacho respondió: En realidad señor, el frío no existe. Según las leyes de la física, lo que consideramos frío, en realidad es la ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es factible de estudio cuando posee o transmite energía. El cero absoluto es la ausencia de calor; todos los cuerpos quedan inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe.
Nosotros creamos esa definición para describir de que manera nos sentimos cuando no tenemos calor.
Y, ¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante.
El profesor respondió: Existe. El estudiante respondió: La oscuridad tampoco existe. La oscuridad, en realidad, es la ausencia de luz. La luz la podemos estudiar, ¡la oscuridad no!.
A través del prisma de Nichols, se puede descomponer la luz blanca en varios colores, con sus diferentes longitudes de onda.
¡La oscuridad no!. ¿Cómo se puede saber que tan oscuro está un espacio determinado?. Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio.
La oscuridad es una definición utilizada por el hombre para describir que ocurre cuando hay ausencia de luz.
Finalmente el alumno preguntó al profesor: Señor, ¿el mal existe? El profesor respondió como afirmó al inicio, vemos estupros, crímenes, violencia en todo el mundo. Esas cosas son el mal.
El estudiante respondió: El mal no existe, Señor, o por lo menos no existe por si mismo. El mal es simplemente la ausencia del bien.¦ De conformidad con los anteriores casos, el mal es una definición que el hombre inventó para describir la ausencia de Dios.
Dios no creó el mal. El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos. Es igual a lo que ocurre con el frío cuando no hay calor, o con la oscuridad cuando no hay luz.
El joven fue aplaudido de pie, y el maestro, moviendo la cabeza permaneció en silencio.
El director de la universidad se dirigió al joven estudiante y le preguntó: ¿Cuál es tu nombre?
Me llamo ALBERT EINSTEIN.
servido por jorgel
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3 Mayo 2008
No se puede visitar París sin ir a ver la torre Eiffel, toda ella de acero, que construyó el famoso ingeniero Alejandro Gustavo Eiffel, de 1887 a 1889.
Un tiempo Después de inaugurada la torre, llegó a París Tomas Alba Edison, el más célebre de los inventores norteamericanos, (quien había logrado 1,300 patentes para ese momento).
Subió a la famosa torre, y se le invitó a escribir unas palabras en el libro de oro de los visitantes.
Edison escribió: "Al señor Eiffel, el valiente constructor de esta obra tan gigantesca y original de la moderna ingeniería, de un hombre que siente la más grande admiración por todos los ingenieros, incluido el más grande ellos:
- Dios".
Tomás Alba Edison.
Pero... por comentarlo...Tomás Alba Edison. hizo mas de 2000 experimentos antes de inventar la lámpara incandescente...
Un joven reportero le pregunto el porque de tantos fracasos.. a lo cual Edison respondió:
"NO FRACASÉ NI UNA VEZ...INVENTÉ LA LÁMPARA...OCURRE QUE FUÉ UN PROCESO DE MAS DE 2000 PASOS"
¿Persevera y triunfaras?....
Sueña... sueña y sueña.... "SOLO EN TI ESTÁ LA POSIBILIDAD DE REALIZARLO
servido por jorgel
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11 Febrero 2008
La semana pasada lleve a mí hijo a comer
a un restaurante. Mi hijo de nueve años me preguntó si podía bendecir la
mesa antes de comer lo que nos habían traído. Mientras inclinamos
nuestras cabezas, y plegamos nuestras manos, mi niño dijo:
*Dios es bueno, Dios es grande. Te doy gracias por los alimentos que vamos a comer y te agradecería aún más si mamá nos da helado como postre. Y que haya libertad y justicia para todos. Amén.
Junto con algunas risas que provenían de las mesas de lado, escuché a una mujer decir:
* Eso es lo malo de este país. Los niños de hoy ni siquiera saben
como orar. Preguntarle a Dios por un helado?. ¡Que tontería!.
Al escuchar tan duro comentario, mi hijo rompió a llorar y me preguntó
si había hecho algo malo y si Dios estaría molesto con él. Lo abracé y
sequé sus lágrimas diciéndole que había hecho un magnífico trabajo y
que Dios de ninguna manera estaría molesto con él.
Tan pronto acabe de decir estas palabras cuando un anciano se aproximó
a nuestra mesa. Le hizo un pequeño guiño a mi hijo, se agachó a su
costado y le dijo:
* Estoy seguro que Dios pensó que fue muy buena tu oración.
* En verdad respondió mi hijo.
* Totalmente seguro. Luego en susurros le dijo: “Es lamentable que
ella – Señalando a la mujer con el dedo- nunca le pida a Dios por un
helado. A veces, un poco de helado es bueno para las almas”.
Naturalmente compré helados para mi hijo para el postre. Luego de
terminar su helado mi hijo se quedó un poco pensativo e hizo algo que
nunca olvidaré por el resto de mi vida.
Sirvió un poco de helado en uno de los platos que había sobre la mesa y
sin pronunciar ni una sola palabra camino por el restaurante y se paró
frente a la señora.
Con una gran sonrisa le dijo:
* Esto es para usted. A veces, el helado es bueno para las almas y la mía ya tuvo suficiente.
servido por jorgel
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3 Febrero 2008
Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano.
Cuando llegamos a Nairobi (Kenya) nos preguntábamos cómo nosotros,
inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella África sucia,
polvorienta y calurosa.
Quizá arreglando tejados..., pero no teníamos experiencia en construcción.
Quizá pintando un colegio... pero no sabíamos de pintura. Lo que sí
teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás.
Sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar: tuvimos la
suerte de entrar en contacto con el Tercer Mundo, a través de un
alojamiento para niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en
Nairobi.
Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca
luz. Contrastaban las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando
con los limpísimos trajes talares blancos y azules de las Hermanas de
la Caridad, que rebosaban alegría. Yo me quedé bloqueado, en mitad de
la habitación.
Nunca había visto nada así. Mis compañeros universitarios se
esparcieron por las estancias, siguiendo a distintas monjas, que
requerían su asistencia.
Una hermana me preguntó en inglés:
- ¿Has venido a mirar o quieres ayudar?
Sorprendido por tan directa pregunta y en estado de sopor, balbucié:
- A ayudar...
- ¿Ves a ese niño de allí, el del fondo que llora?
Lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.
- Sí, ése (le dije señalándolo).
- Bien: tómalo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer.
Lo noté con una fiebre altísima. El niño tendría un par de años.
- Ahora tómalo y dale todo el amor que puedas...
- No entiendo... - me excusé
- Que le des todo el cariño de que seas capaz, a tu manera... -Y me dejó con el niño.
Le canté, lo besé, lo arrullé... dejó de llorar, me sonrió, se durmió...
Al cabo de un rato busqué llorando a la hermana:
-Hermana: no respira...
La monja certificó su muerte:
- Ha muerto en tus brazos... Y tú le has adelantado quince minutos con
tu cariño el amor que Dios le va a dar por toda la eternidad.
Entonces entendí tantas cosas: el cielo, el amor de mis padres, el amor
de Jesús, los detalles de afecto de mis amigos...: mi viaje a Kenya
supuso un antes y un después en mi vida. Ahora sé que todos tenemos
"kenyas" a nuestro alrededor para dar amor cada día.
servido por jorgel
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26 Enero 2008
John Erskine fue uno de los hombres más versátiles y mejores educados de su época, un verdadero ¨hombre del Renacimiento¨.
Fue educador, considerado uno de los mayores maestros que jamás haya tenido la Universidad de Columbia.
Era concertista de piano, autor de sesenta libros, estaba al frente de
la Escuela de Música Julliard, y era un popular conferencista lleno de
ingenio para una gran cantidad de grupos. Poseía un contagioso
entusiasmo por aprender.
Los estudiantes concurrían a las clases de Erskine no por su fama o
consumada carrera, sino por lo que él creía de ellos. Erskine poseía la
firme creencia que el mundo no le pertenecía a él, sino a sus alumnos.
Les decía frecuentemente: ¨Los mejores libros aún no se han escrito.
Las mejores pinturas aún no se han pintado, los mejores gobiernos aún
no se han formado.
¡Lo mejor aún debe ser hecho por ustedes!¨
Fue su entusiasmo por la vida y su optimismo por el mañana los que se convirtieron en su mayor atributo y herencia.
Todo hombre tiene momentos de entusiasmo. Algunos lo poseen por treinta
minutos, otros por treinta días, pero el que lo posee por treinta años
es el que triunfa en la vida.
Por eso... Mira siempre hacia adelante y hacia las alturas. Tus mayores contribuciones hacia la vida, tus mejores entregas, tus mejores cuidados, lo mejor de tu amor, ¡aún está por darse!
Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.
servido por jorgel
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30 Diciembre 2007
SOLO PASO PARA DEJARLES A MIS QUERIDOS AMIGOS UN FELIZ 2008... QUE EL ALTISIMO SE LOS CONCEDA.. y un viejo relato que siepre me agradó y no tuve oportunidad de dejarlo....casi una lección de vida para que rebobinemos "TODOS"
Había una vez un joven que decidió dejar atrás
la vida que había vivido: vida mediocre, lenta, gris y conocer
otra, de la que muchos dudan y otros viven intensamente.
La vida de la paz mental y la tranquilidad de conciencia. Así,
una tarde llegó hasta la cabaña del maestro, con el único
deseo de llegar a la felicidad a través de sus consejos.
-Con gusto, hijo –comentó el maestro-. Te daré
todas las lecciones que de seguro te llevarán a la felicidad.
-Gracias –acotó el discípulo-. Antes quiero saber
que tanto me costará el que usted me conduzca por el camino de
la sabiduría.
-Bueno- respondió el sabio-, la verdad es que estos consejos
no tienen precio y no te puedo pedir nada a cambio. Aunque mucho te
agradecería si me consigues unas zapatillas.
El muchacho, con entusiasmo, salió corriendo a buscar al zapatero
del pueblo para que le ayudara con ese sencillo detalle que pedía
el maestro.
-¡Claro! –Le dijo el zapatero-, con mucho gusto yo te hago
esas zapatillas, pero necesito que me consigas el cuero para poder realizar
el trabajo.
Así, fue con un pastor de cabras para conseguir el material
requerido y esta fue la respuesta del pastor:
-Por supuesto, yo te doy el cuero para que el zapatero elabore las
zapatillas del maestro, a fin de que tú encuentres el camino
a la felicidad. Pero… necesito un redil para poder atrapar a la
cabra de la cual sacaré el material necesario.
Nuevamente salió corriendo en busca del carpintero, quien de
buena gana quiso cooperar.
-No lo dudes –dijo-, yo te haré el redil para guardar
la cabra, para obtener el cuero, a fin de que el zapatero confeccione
las zapatillas del maestro y tú puedas encontrar la felicidad,
sólo que necesito madera.
“Parecería que las cosas sencillas se hacen complicadas
y las complicadas sencillas”, pensó el joven mientras iba
a buscar un leñador.
-Con placer te cortaré algo de madera del bosque –le dijo
el leñador- para que el carpintero haga el redil, el pastor retenga
la cabra y obtenga el cuero, y luego el zapatero haga las zapatillas
del maestro para que tú puedas encintrar la felicidad.
Pero compréndeme, en el bosque hay espinas y para poder cortar
la leña necesito unas zapatillas, pues ando descalzo.
El muchacho se dispuso a buscar este último requisito, unas
zapatillas para el leñador y mientras corría al pueblo
analizó: “Las zapatillas que son el problema de mi felicidad
son las mismas que forman la solución del conflicto”.
Y le vino el primer brote de felicidad: “La vida es la vida,
unos la ven como problema y otros como caminos de soluciones”.
servido por jorgel
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16 Septiembre 2007
He aquí algunas cosas que aprendí del Arca de Noé:
Uno: No pierdas el barco.
Dos: Recuerda que todos estamos en el mismo barco.
Tres: Planifica previamente. No estaba lloviendo cuando Noé construyó el arca.
Cuatro: Mantente en forma. Cuando tengas 60 años, alguien puede pedirte que hagas algo realmente grande.
Cinco: No escuches las críticas; sólo continúa con el trabajo que debe ser realizado.
Seis: Construye tu futuro en tierras altas.
Siete: Por razones de seguridad: viaja en pares!! (trabaja en equipo)
Ocho: La velocidad no es siempre una ventaja. Los caracoles estaban a bordo con los chitas.
Nueve: Cuando estés estresado, flota por un tiempo.
Diez: Recuerda, el arca fue construida por principiantes; el Titanic por profesionales.
Once: no importa la tormenta, cuando estás con Dios, siempre hay un arco iris esperando.
Isaías 43:2
Si atraviesas el río, yo estaré contigo y no te arrastrará la corriente.
Si pasas por medio de las llamas no te quemarás, ni siquiera te chamuscarás.
servido por jorgel
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27 Agosto 2007
CONVIVIR... SIGNIFICA VIVIR JUNTOS
Esto puede ser el cielo o... el infierno
"Vivir juntos" significa mucho mas que "estar bajo el mismo techo".
Exige "tirar todos para el mismo lado", compartiendo intereses, proyectos e ideales.
"Vivir juntos" reclama la unión de los corazones y la fuerza del amor.
"Vivir juntos" significa recibir, pero también dar, ser tenido en cuenta pero tambien tener en cuenta a los demás, ser respetado y valorado, pero también respetar y valorar a los otros.
"Vivir juntos" es "TAREA DE TODOS"
Esposos, padres, hijos, hermanos, familiares... serán felices en cuanto tengan un viejo concepto de Jesús: "TODO LO QUE DESEEN QUE LOS DEMAS HAGAN POR USTEDES, HAGANLO PRIMERO USTEDES POR ELLOS" (Mt.7,12)
La familia -esa maravilla de solidaridad, servicio, comprensión, consuelo, ayuda, afecto y amor - "LA HACEMOS ENTRE TODOS."
No te fijes que te da tu familia, mas bien pregúntate que le ofreces TÚ a ella.
servido por jorgel
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